Se acerca la noche y tímidamente se comienza a manifestar esa sensación de no pertenecer a ningún lado, esa sensación de vacío que produce el no encontrar un cuerpo tibio que abrazar para dormir, un cuerpo que tenga la disposición de pertenecerme, ser condescendiente y abrigarme en las largas…
Estoy enamorada de la idea perfecta de ti.
Estoy enamorada de tu presencia.
Estoy enamorada de tu piel,
de tu pelo.
El sonido de tu voz me estremece,
tu mirada me derrumba.
Mi corazón es el epicentro de tus movimientos.
Si no es en esta vida, será en la siguiente.